Escuchando con atención, apoyado en el simulador de la ambulancia del aula, respiré hondo y tiré de pragmatismo, saber estar y hasta de algo de falsedad.
La encargada de captación de voluntariado de la ONG exponía a los alumnos la actividad y proyectos que tienen en Gambia, y para ello, sin que nunca llegase a entender el hilo conductor que siempre llevaba a lo mismo, había vuelto a repetir por tercera vez la manida frase "los Chinos se están haciendo con todo allí".
La encargada de captación de voluntariado de la ONG exponía a los alumnos la actividad y proyectos que tienen en Gambia, y para ello, sin que nunca llegase a entender el hilo conductor que siempre llevaba a lo mismo, había vuelto a repetir por tercera vez la manida frase "los Chinos se están haciendo con todo allí".
Esta última vez, en un alarde de autocomplaciente coherencia occidental añadió un "pero no penséis que nosotros somos hermanitas de la caridad, eh". Lo sé: el oxímoron es irrisorio (también la expresión coherencia occidental) a la vez que irritante, pero podía haber sido peor. Si hablamos de la cooperación internacional occidental, siempre puede ser peor.
Si el nosotros es Europa, lo de aclarar que no somos hermanitas de la caridad supongo que iba por las colonizaciones de Portugueses, Franceses e Ingleses. Estos dos últimos se repartieron el botín (Senegal y Gambia) en 1889 y acordaron la que, a día de hoy, sigue siendo la frontera con Senegal.
Durante 60 años, los Ingleses expoliaron, saquearon y enviaron a sus colonias en América a unos 3 millones de esclavos. Dejaron de asesinar, robar y traficar con personas en 1965.
Gambia es un estado """independiente""" desde entonces. Independiente, pero vulnerable y condenado a hacer tratos comerciales asimétricos e injustos con China y con el que venga.
Los Chinos no son mirados con simpatía en Africa, pero seamos serios: el dilema para ellos es susto o muerte y, desde luego, los pueblos Africanos conocen bien la barbarie Europea, sus despiadadas colonizaciones y sus consecuencias a día de hoy.
En la actualidad, viven, en muchos casos, bajo el yugo de constantes injerencias externas para derrocar gobiernos, a veces, legítimos y así sustituirlos por corruptos títeres, cuyos hilos puedan ser movidos según las necesidades del "imperio del bien". Este no duda en financiar, armando hasta los dientes, a facciones rebeldes que puedan alimentar la inestabilidad geopolítica en una parte del mundo donde los factores étnico-religiosos y la falta de educación y de oportunidades, la convierten en un polvorín.
Resulta oportuno aquí hablar de la dignidad y valentía de la que fue fiscal jefe en la corte penal internacional, la Gambiana Fatou Bensouda, a la que EE.UU amenazó y acabó retirando su visado de entrada al país por insistir en seguir investigando los crímenes de guerra y contra la humanidad perpetrados por su ejército en Afganistan.
Un mes después, una escueta nota de la CPI, con sede en La Haya, informaba que se abandonaba la investigación afgana “porque en este momento no serviría a los intereses de la justicia”.
Obviamente, a nadie que sea consciente del neocolonialismo occidental de tintes xenófobos, le extraña que en Africa (sin entenderla como un ente homogéneo), en general, se prefiera a China que a otros como socio comercial.
Por otra parte y asociado con la imagen de arriba, nunca está de más recordar que China, al igual que Gambia, también conoce el trato de "subhumanos" que Reino Unido ha dispensado históricamente a los pueblos que ha visitado.
El gobierno Chino se ocupa de que su pueblo tenga muy presente y no olvide el siglo de la humillación, de las guerras del opio y de cómo China fue sometida por los Ingleses, mediante la introducción del tóxico que convierte personas en Zombis, convirtiendo el país en un infierno donde se calcula que una cuarta parte de su población adulta masculina cayó en la drogadicción.
Dijo Oscar Wilde (Irlandés...): "Los ingleses tienen 3 cosas de las que mostrarse orgullosos: El té, el whisky y un escritor como yo".
De lo del té a las 16h, de alcohol y de estética siempre han ido sobrados. No tanto de humanismo.
Lo cierto es que, siendo Justo, la visita de la ONG al instituto fue algo positivo en esencia.
Imparto el "proyecto intermodular" en el ciclo de emergencias sanitarias y, dentro del mismo, uno de los proyectos es constituir una ONG ficticia y desarrollar el proyecto como si se quisiera hacer a efectos reales.
Creo que los alumnos apreciaron el alma y la esencia de una ONG pequeña, sus hechos y sus aparentes buenas intenciones, y quizás hasta se les desmontó la idea de que las ONG'S no son más que chiringuitos llenos de idealistas, rojos y chupopteros. Qué la responsable de captar voluntarios fuera policía, imagino que también contribuyó a ello.
Por lo que respecta al que escribe, supongo que podía haber enfocado el post de una forma más constructiva, pero lo cierto es que me exasperan ciertas narrativas, a veces promovidas de forma casi inconsciente, reflejo del supremacismo ideológico de occidente. Puede resultar exagerado, pero no tengo ninguna duda de que posibilitan guerras como la que empezaría la misma noche de los hechos que relato.
Si el nosotros se refería a España, adivina que país está permitiendo que aviones de guerra de los EE.UU reposten y utilicen las bases OTAN que tiene en su territorio de camino a Oriente Medio. No es China.
Adivina quien ha declarado la guerra a Iran, sumándose a Israel y EE.UU?. ¿Una pista? tampoco es China y Oscar Wilde nunca simpatizó con ellos.
P.D: En el título las armas son las ONG'S y la construcción es la del relato que al occidental promedio le gusta escuchar, donde nosotros "no somos hermanitas de la caridad", pero casi....
Yo había venido a escribir sobre Ucrania, así que habrá segunda parte...