domingo, 8 de marzo de 2026

Armas de CONStrucción masiva (parte II)

Acabo de escudriñar el tercer capítulo de la segunda temporada de la serie documental "hospital de proximitat" de TV Mataró. Me vienen genial este tipo de contenidos para complementar en clase algunos cuadros patológicos que explico en un módulo especialmente relevante del ciclo de emergencias.
Me puso al corriente de esta serie un buen alumno, que trabaja allí, del grupo que tuve la suerte de tutorizar en mi primer año en el instituto donde trabajo actualmente.

Buscando más contenidos, me encuentro con un documental sobre una ONG que, mediante la ayuda de la agencia Catalana del agua, potabiliza agua en una región de Siria devastada por la guerra que allí empezó en 2011. 
Una de las cooperantes explica los motivos de inicio de la guerra. En un minuto habla de Bashar al-Ásad, utiliza la palabra régimen (una palabra que se refiere, sin más, a un sistema político por el que se rige una nación, pero que nunca escucharás aplicado a una nación occidental) y habla de una revolución legítima de un pueblo salvajemente oprimido. Fin. Así de simple. No me extenderé demasiado escribiendo sobre Siria ni las "primaveras Arabes".
La primera vez que escuché hablar sobre aquella guerra, fue en 2017 a través de Samir, un inmigrante Sirio que tuve como alumno en el ciclo de radiodiagnóstico. Era un tipo de unos 30 años, físico imponente y mirada fría pero noble. Recuerdo que en una tutoría me habló de su precaria situación familiar y de lo que le estaba suponiendo sobrellevar trabajo, vida familiar y estudios. Una cosa nos llevo a la otra y acabamos hablando de la guerra en su país y del momento en que decidió venir a Manresa: "no sé que pasó. Estábamos bien. Se vivía bien. Convivíamos y nadie tenía problemas con la religión de los demás. Era un país no muy diferente a este".
Si quieres tirar del hilo, aquí te dejo un artículo de Glenn Diesen o un podcast del gran Pablo Sapag, gente que desde el mundo académico divulga desde el conocimiento profundo y la honestidad, lejos de la burda farándula y la ofensiva superficialidad de las redes sociales cuando se habla de temas tan trascendentales.

Atendiendo a los relatos que transmiten las ONG'S sobre países que no conoces, te podrías creer que Aladdin, sobre una alfombra y armado con un Kalashnikov, es el malo de la película.

Aquel siguiente verano viajé en bici recorriendo el río Danubio. Mucho tiempo solo y muchos km's por Serbia, parte de la extinta Yugoslavia. Belgrado plagada de carteles de "NATO NO" e impregnada del recuerdo de los bombardeos que sufrieron por parte de la criminal coalición transatlántica. Empecé a leer sobre aquella guerra. Leí sobre Kosovo.  Después vino Rumania. Fue aquel verano donde cayó la semilla del fruto que acabó germinando en este espacio.

Llegué a Novi Sad y me alojé en un hostel. Conocí a Mitra, una chica Iraní con la que, junto a un Serbio, vi la final del mundial de aquel año entre Croacia y Francia. Al acabar, Mitra me invitó a ir, junto a un grupo del hostel, al Exit festival en la fortaleza Petrovaradin, donde aquella noche actuaba David Guetta. Estúpido de mí, rechacé la oferta para dormir bien y descansar para el día siguiente, cosa que tampoco puede hacer por el constante trasiego, arriba y abajo, de gente ebria durante toda la noche.

Mitra, sin velo ni niqab ni nada parecido, viajaba sola. Puso cara de póker cuando le dije que todo lo que yo sabía de Irán era lo que había visto en la película "Argo" de Ben affleck. La misma cara puse yo esta navidad cuando, en un vuelo hacia China, me puse un documental del ejercito Chino y vi un militar Chino Llorando. 
Con 45 años, en el año 2026, sigo siendo un perfecto y ridículo producto (en deconstrucción, eso sí) de la burda propaganda occidental que he estado comiéndome durante toda la vida.
La verdad es que en Irán hay más mujeres universitarias que hombres. De hecho, el índice de alfabetización femenino es del 89,96% según la UNESCO. La mujer está integrada en política y en las instituciones del país. Menos de lo que sería deseable. Seguro.
Irán es un país, mayoritariamente, chiita. No es sunita, como pueda ser Arabia Saudí, rama del Islam que profesan Al-Qaeda, Isis o Daesh. No ahondaré en esto, ya que me falta demasiada base y cultura, pero se puede decir que nunca ha sido el Islam radicalizado (más allá del "mercenarismo", es normal radicalizarse cuando te matan a la familia en un bombardeo a tu país) que ha preocupado a occidente. Sí a Israel, un estado de que por su mismo origen y naturaleza colonizadora e ilegítima (y ahora, oficialmente, genocida), siempre se sintió y debería sentirse amenazado.

Nadie duda de que Mitra y el pueblo Iraní, en general, deseen y necesiten cambios y aires de libertades de las que carecen en muchos aspectos. Pero nadie debe dudar tampoco de que, como dijo Eduardo Galeano: "cada vez que EE.UU salva un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio"
Sin necesidad de tirar de rojos literatos, Wesley Clark, un ex comandante de la OTAN explicó abiertamente en 2007 que hace ahora 25 años se reunió con un alto oficial militar de defensa de los EE.UU, quien le pasó el memorando de cómo habían decidido ya tomar 7 países en 5 años: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.

Volviendo al país con el que empezaba el post, en Siria, una vez destrozada y pisoteada su soberanía, gobierna actualmente Ahmed al-Sharaa (conocido anteriormente como Abu Mohamed al-Jawlani, "el cortacabezas"), miembro en su día del frente al-Nusra, la filial de Al-Qaeda en Siria.


En occidente, le han recortado la barba y  nos dicen que ahora todo está bien con él. "Qué ya no es malo". Al-Jawlani nació en Riad, como Osama Bin Laden.


Cartel del Departamento de Estado de EE. UU. publicado en 2017, anunciando una recompensa de 10 millones de dólares por información que condujera a Al-Jawlani.

Para concluir este post, nadie mejor que  Rafael Poch (39:20'') hablando sobre la situación actual en la guerra de Irán, y del paso intermedio que esta supone en las fases que EE.UU tiene planificadas en el acercamiento hacia el que considera su verdadero "monstruo" final, China. Sin olvidar la  responsabilidad de su socio, Israel, y sus pretensiones de hacerse con todo oriente medio entre el río Nilo y el Éufrates.

P.D: No hay ánimo personalista en el hecho de contar momentos/anécdotas sobre mi vida y relacionarlas con las informaciones de este tipo de post. Tan solo es un intento de no sentirme un plagio y de dar un hilo conductor a informaciones o hechos que recopilo de las fuentes de las que bebo, y a las que intento dar altavoz en este espacio. 
Tampoco pretendo criminalizar a las ONG, pero el hecho de que a menudo sean el tonto útil que contribuye a extender la propaganda del imperio del bien, blanqueando así a los culpables de la destrucción y el sufrimiento que dicen querer paliar mediante sus miseras ayudas, merece cuanto menos que se exponga.
Esta serie de post concluirá con Ucrania y un nuevo relato sobre cooperación internacional al servicio de la maquinaria mediática atlantista.

domingo, 1 de marzo de 2026

Armas de CONStrucción masiva (parte I)

Escuchando con atención, apoyado en el simulador de la ambulancia del aula, respiré hondo y tiré de pragmatismo, saber estar y hasta de algo de falsedad.
La encargada de captación de voluntariado de la ONG exponía a los alumnos la actividad y proyectos que tienen en Gambia, y para ello, sin que nunca llegase a entender el hilo conductor que siempre llevaba a lo mismo, había vuelto a repetir por tercera vez la manida frase "los Chinos se están haciendo con todo allí". 
Esta última vez, en un alarde de autocomplaciente coherencia occidental añadió un "pero no penséis que nosotros somos hermanitas de la caridad, eh". Lo sé: el oxímoron es irrisorio (también la expresión coherencia occidental)  a la vez que irritante, pero podía haber sido peor. Si hablamos de la cooperación internacional occidental, siempre puede ser peor.

Si el nosotros es Europa, lo de aclarar que no somos hermanitas de la caridad supongo que iba por las colonizaciones de Portugueses, Franceses e Ingleses. Estos dos últimos se repartieron el botín (Senegal y Gambia) en 1889 y acordaron la que, a día de hoy, sigue siendo la frontera con Senegal.

Durante 60 años, los Ingleses expoliaron, saquearon y enviaron a sus colonias en América a unos 3 millones de esclavos. Dejaron de asesinar, robar y traficar con personas en 1965. 
Gambia es un estado """independiente""" desde entonces. Independiente, pero vulnerable y condenado a hacer tratos comerciales asimétricos e injustos con China y con el que venga.
Los Chinos no son mirados con simpatía en Africa, pero seamos serios: el dilema para ellos es susto o muerte y, desde luego, los pueblos Africanos conocen bien la barbarie Europea, sus despiadadas colonizaciones y sus consecuencias a día de hoy. 
En la actualidad, viven, en muchos casos, bajo el yugo de constantes injerencias externas para derrocar gobiernos, a veces, legítimos y así sustituirlos por corruptos títeres, cuyos hilos puedan ser movidos según las necesidades del "imperio del bien". Este no duda en financiar, armando hasta los dientes, a facciones rebeldes que puedan alimentar la inestabilidad geopolítica en una parte del mundo donde los factores étnico-religiosos y la falta de educación y de oportunidades, la convierten en un polvorín.

Resulta oportuno aquí hablar de la dignidad y valentía de la que fue fiscal jefe en la corte penal internacional, la Gambiana Fatou Bensouda, a la que EE.UU amenazó y acabó retirando su visado de entrada al país por insistir en seguir investigando los crímenes de guerra y contra la humanidad perpetrados por su ejército en Afganistan.
Un mes después, una escueta nota de la CPI, con sede en La Haya, informaba que se abandonaba la investigación afgana “porque en este momento no serviría a los intereses de la justicia”.
Obviamente, a nadie que sea consciente del neocolonialismo occidental de tintes xenófobos, le extraña que en Africa (sin entenderla como un ente homogéneo), en general, se prefiera a China que a otros como socio comercial.

Por otra parte y asociado con la imagen de arriba, nunca está de más recordar que China, al igual que Gambia, también conoce el trato de "subhumanos" que Reino Unido ha dispensado históricamente a los pueblos que ha visitado. 
El gobierno Chino se ocupa de que su pueblo tenga muy presente y no olvide el siglo de la humillación, de las guerras del opio y de cómo China fue sometida por los Ingleses, mediante la introducción del tóxico que convierte personas en Zombis, convirtiendo el país en un infierno donde se calcula que una cuarta parte de su población adulta masculina cayó en la drogadicción.


Dijo Oscar Wilde (Irlandés...): "Los ingleses tienen 3 cosas de las que mostrarse orgullosos: El té, el whisky y un escritor como yo".
De lo del té a las 16h, de alcohol y de estética siempre han ido sobrados. No tanto de humanismo.

Lo cierto es que, siendo Justo, la visita de la ONG al instituto fue algo positivo en esencia. 
Imparto el "proyecto intermodular" en el ciclo de emergencias sanitarias y, dentro del mismo, uno de los proyectos es constituir una ONG ficticia  y desarrollar el proyecto como si se quisiera hacer a efectos reales. 
Creo que los alumnos apreciaron el alma y la esencia de una ONG pequeña, sus hechos y sus aparentes buenas intenciones, y quizás hasta se les desmontó la idea de que las ONG'S no son más que chiringuitos llenos de idealistas, rojos y chupopteros. Qué la responsable de captar voluntarios fuera policía, imagino que también contribuyó a ello.
Por lo que respecta al que escribe, supongo que podía haber enfocado el post de una forma más constructiva, pero lo cierto es que me exasperan ciertas narrativas, a veces promovidas de forma casi inconsciente, reflejo del supremacismo ideológico de occidente. Puede resultar exagerado, pero no tengo ninguna duda de que  posibilitan guerras como la que empezaría la misma noche de los hechos que relato.
Adivina quien ha declarado la guerra a Iran, sumándose a Israel y EE.UU?. ¿Una pista? no es China y Oscar Wilde nunca simpatizó con ellos.

P.D: En el título del post, las armas son las ONG'S y la construcción es la del relato que al occidental promedio le gusta escuchar, donde nosotros "no somos hermanitas de la caridad", pero casi....

Yo había venido a escribir sobre Ucrania, así que habrá segunda parte...